María Paula Noriega Mejía

María Paula Noriega Mejía

María Paula Noriega Mejía

Disciplina, dedicación  y esmero luchando por un sueño.

El Teatro Municipal de Quetzaltenango recientemente recibió una importante noticia que una de las integrantes de nuestro Cuerpo de Baile fué admidita tras una importante audición para poder formar parte del Bolshoi, la compañía de danza más prestigiosa del mundo…

El Teatro ha sido testigo de esta bailarina, tan dedicada y llena de magia en cada una de sus presentaciones, ensayos y aprendizaje.  Se ha deleitado a todo el público con su carisma, belleza y arte desde muy temprana edad.

Te compartimos por ello esta historia, que sin duda te hará sentirte orgulloso de la talentosa María Paula 

Hola me llamo María Paula, tengo 15 años y soy estudiante de ballet y quisiera que me ayudaras a cumplir mi sueño de ser la primera guatemalteca en ir a estudiar al Bolshoi…. Un momento, esto es un poco abrupto. Quiero ser más específica, tengo una invitación a la audición más larga de mi vida, 5 semanas en el curso de verano del Bolshoi, esto es casi un sueño hecho realidad, sólo que la audición cuesta 11 mil dólares más avión y otros gastos y mis papás, aunque están haciendo todo lo que pueden se que es un sueño difícil de cumplir.

Pero también quiero contarte mi historia

 

 

 

Foto Valeria Leiva

Mi historia de amor con el ballet comenzó desde los 2 años y medio cuando mis papás me comenzaron a llevar a Ballet a una academia local. Ahí aprendí lo básico, pero sobre todo comencé a aprender sobre persistencia y disciplina. El ballet no fue tampoco mi único “hobby” también aprendí a nadar y me gustaba montar bici. En esos años también me dediqué al deporte y por amigas que practicaban el triatlón comencé alrededor de los 8 años a participar en eventos de ese deporte. Obtuve varios premios y reconocimientos, pero sobre todo descubrí que tenía una fuerza dentro de mi que desconocía.

Algunas experiencias fueron increíbles; como el día que a los nueve años terminé una carrera con los pies lastimados por un accidente con coral al principio de la prueba de natación. Muchos años alterné el triatlón con el ballet y no fue sino hasta que comenzó a visitar Quetzaltenango la Maestra Vanesa Rivera para dar talleres de Ballet, que el ballet fue tomando más importancia. Cuando finalmente la maestra tomó la Dirección del Teatro Municipal, la Escuela de Ballet y el Cuerpo de Baile comencé a crecer en técnica y en interpretación. Para ingresar al Cuerpo de Baile del Teatro hice mi primera audición a los 13 años. Un paso importante fue asistir a un taller en la Escuela Fernando Alonso de Cuba. ¡Ahí descubrí lo que era realmente el Ballet en el mundo! Fue una experiencia maravillosa. Luego de eso comencé a ir a talleres a México para mejorar mi técnica y crecer como interprete, ya que mi madre siempre me decía que cuando bailara “entregara el corazón” pero yo no lo entendía al principio.

Alternaba los viajes a México con mi escuela de Ballet y el Cuerpo de Baile del Teatro.

María Paula Noriega

Foto Valeria Leiva

Hacia México

Finalmente, el año pasado en uno de los viajes a México fui a visitar una escuela muy reconocida. Ahí la maestra que me atendió fue muy linda conmigo y me inspiró mucha confianza. Le conté que estaba buscando una escuela de ballet para profesionalizarme.  ¡Ella estaba dispuesta a darme una audición a la escuela y yo no tenía mis cosas! Fue realmente estresante, pero finalmente hice la audición con algunas cosas prestadas. La maestra y su madre (otra maestra de ballet) me dijeron que veían potencial en mí, pero que haber hecho otros deportes (bendito Triatlón) habían desarrollado un poco más de lo necesario mi musculatura y que debía tratar de disminuirla un poco para la elasticidad y belleza del ballet. ¡Me aceptaron en un grado avanzado de la academia! ¡Yo estaba feliz! Sin embargo, esto significaba que pasaría largas temporadas fuera de casa y que mis papás debían hacer un esfuerzo financiero que nunca habían planeado. Mis maestros y compañeras en México me recibieron de una forma increíble, los amé desde el primer momento y desde el primer momento me pusieron el apodo de “la niña de Guatemala” Una familia que se ha portado conmigo super bien me ha recibido como una hija más y gracias a ello el sueño de seguir en la escuela de México no se ha truncado. Nunca podré decirles lo mucho que estoy agradecida.

 

Después de un tiempo de espera…

Finalmente nos dieron los resultados y las alumnas estábamos todas muy nerviosas, entraban y todas salían llorando, unas por notas altas y otras por notas bajas. Cuando finalmente me tocó el turno la maestra se me quedó viendo y me quedé inmovilizada. Me preguntó cómo me sentía. Obviamente muy nerviosa, pero sobre todo agradecida. Me dijo que fui la segunda nota más alta de las calificaciones. Lloré y la abracé. Ella me dijo que estaba muy orgullosa de mí. Mis amigas se alegraron ya que nos enseñan que el triunfo de una es el triunfo de todas.

Justo en ese momento llegó a México un curso de verano del Bolshoi al que fui y quedé maravillada con la escuela rusa y la maestra. Fue mi primer contacto con el Bolshoi, estaba lejos de pensar en todo lo que me está pasando hoy.

Mi maestra de México me dijo que debería audicionar para alguna escuela internacional y yo hice una lista de las escuelas a las que me gustaría asistir, por supuesto puse hasta arriba al Bolshoi. Con ayuda de amigos de la escuela en México, hice fotografías, un video y llené una aplicación para que cuando el Boslhoi llegara a México me dieran oportunidad para ir a la escuela de verano, que es sólo un paso más en este largo desafío. Hicimos todo y mi mamá me ayudó a llenar toda la aplicación, yo la llamaba o le hacía videoconferencias a Guatemala para que me ayudara a decidir qué escribir. Yo no sabía que podía ser tan difícil escribir cosas sobre uno mismo.

Día de audiciones

Cuando llegó el gran día casi me muero del susto de saber que quién haría la audición en México sería el Director Artístico del Boslhoi. A parte de eso había muchas otras bailarinas, todas con técnica excelente y con mucha experiencia. Yo quería ser audicionada en medio, ni de las primeras ni de las últimas. Al final fui de las primeras y moría de nervios. También consistió en hacer una clase mientras la gente del Boslhoi nos veía y tomaba notas. Cuando esto termino, nos reunieron y nos dijeron algo que se me grabó, nos dijo el Director Artístico del Bolshoi que cualquiera que fuera el resultado no nos desanimáramos porque eso no definiría quienes éramos. Lo único extraordinario que logré hacer fue que el Director me firmara las zapatillas de la audición.

De regreso a casa

Luego de la audición terminó el curso y regresé a Guatemala para descansar un poco (había tenido una sobrecarga muscular ya que bailaba hasta 8 horas al día) lo que tampoco hice mucho pues me uní con mis compañeras del Cuerpo de Baile del Teatro Municipal. Después de una semana en Guatemala y un mes desde la audición comencé a revisar mi correo electrónico cada media hora, estaba super nerviosa. Cuando finalmente recibí el correo dudé en abrirlo. De todas formas y con un poco de duda, abrí el correo y al leerlo empecé a gritar “entré a Rusia, mami, entré a Rusia” Corrí a la sala, me abracé con mi madre, lloramos, celebramos, pensamos en todo el esfuerzo que había hecho hasta ese momento y en todas las personas, maestras, amigas, gente buena que me ha ayudado a llegar hasta acá.

Foto Valeria Leiva

Foto Valeria Leiva

Foto Valeria Leiva

Foto Valeria Leiva

Evaluaciones

En la escuela luego de tan sólo un mes de clases me sometieron a la evaluación anual que todos tienen que hacer para saber si uno puede pasar de grado. Yo estaba super muerta de miedo pero me sometí a la evaluación. Los resultados nos los iban a dar tiempo después. Mientras tanto la escuela me invitó a bailar en Raymonda de Petipa, yo estaba super orgullosa porque normalmente toma años que lo tomen a uno en cuenta para algo así. Pero lo más bonito fue que empecé a sentir lo que mi madre decía, pasión al bailar, pasión de verdad.

Foto Valeria Leiva

Foto Valeria Leiva

Si quieres colaborar con Maria Paula, para cumplir su sueño el de ser la primera Guatemalteca en formar parte del Bolshoi, puedes hacer un donativo depositando a la cuenta No. 3669061292 a nombre de María Rocío Mejía Obregon en Banrural.

Con un agradecimiento especial a Valeria Leiva, por las fotografías.

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