Voces de mujeres

Voces de mujeres

Festival Ixkik´

Voces de mujeres

En este mundo convulso no importa la forma o los métodos que utilicemos para expresarnos y dar nuestros puntos de vista o como evidenciemos las violencias que vivimos a diario, seguimos siendo culpabilizadas, la sociedad en todo momento nos cuestiona por nuestra forma de vestirpor nuestras acciones o por “exponernos”, se nos cuestiona a tal punto que debemos cumplir un estándar para validar nuestras voces o nuestro conocimiento.   

Pero el patriarcado no es la única amenaza, su alianza con el capitalismo nos está privando a las mujeres de derechos aparentemente ya conquistados, articulando nuevos espacios de subordinación, incrementando la explotación y feminizando la pobreza. Nuestras vidas siguen marcadas por la desigualdad, las violencias y la exclusión. 

 Se está incrementando la violencia contra las mujeres con el objetivo de que aceptemos “nuestro nuevo rol” en las nuevas sociedades capitalistas y patriarcales.     

Para llegar al reconocimiento de nuestra voz varias mujeres han sido censuradas, torturadas, asesinadas, ignoradas y ridiculizadas. Es ante ello que la organización de jornadas, paros y manifestaciones en todo el mundo siguen siendo necesarios para exigir nuestro derecho a decidir sobre nuestros cuerpos, el acceso a la justicia social, trabajo digno, vivienda, salud, acceso a la educación y para seguir denunciando que aún queda mucho camino que recorrer.  

Históricamente marzo ha sido el mes que ha convocado a millones de mujeres a nivel mundial, ante el constante desplazamiento y negación de nuestros derechos, estamos dispuestas a seguir luchando y reivindicando nuestro recorrido como mujeres 

Es por esto qué debemos seguir articulando estrategias en torno a la reivindicación del trabajo, la visibilización de nuestros aportes y el cese a la violencia que nos amenaza día a día y establecer redes de contacto con todas las que están tanto en el movimiento feminista, así como con aquellas que no son conscientes de la opresión, para concientizarnos y apoyarnos, sabiendo que esto no empieza ni acaba el 8 de marzo.   

Cada una desde nuestros espacios podemos aportar a estas alianzas y visibilizar lo importante que es encontrarnos e instar a la reflexión sobre temas urgentes de género.  

A nosotras nos toca desde el arte, intentando analizar y revisar nuestro propio papel en el mismola identidad de la mujer establecida desde tiempos inmemoriales por la perspectiva y la visión masculina. Tratamos de abrirnos caminos a nuevas ideas sobre la mujer y lo femenino, sobre nuestro papel en esta sociedad, conscientes de los estereotipos y las construcciones sociales y culturales, mostrando cómo éstas van adquiriendo un empoderamiento cada vez mayor. 

Si me tocara sintetizar lo que es ser una mujer que lucha por sus espacios, en el arte, en la academia, en la política, en la vida, diría, sin dudarlo, que es un constante rabiar, rabiar con amor, con ternura, pero al final rabiar. No pasa un día, uno solo, sin que sepamos de noticias repletas de misoginia, desde las expresiones más «inofensivas» como nombrar las cosas siempre desde la masculinidad, o las más horrendas, las que implican la más cruda brutalidad física, desde saber que a una amiga la celan enfermizamente, hasta saber que una amiga desapareció.

 Esta constante de miedo en la vida de las mujeres, nos obliga la indignación, la rabia. Pero desde que el tiempo es tiempo, organizamos la rabia juntas. Desde los espacios más íntimos, con las dos amigas más leales, con nuestra hermana, nuestra madre o nuestra abuelita; hasta tomarnos las calles y destruir los símbolos de nuestra opresión.

 Así como ver esas noticias que narran el odio hacia nosotras por ser, nos genera rabia/impotencia/dolor, vernos a todas juntas rompiendo el esquema nos llena de esperanza/conmoción/nos eriza la piel/nos chorrean las lágrimas, es involuntario, solo sucede, algo muy dentro, muy primitivo aflora/grita/rompe/estalla. (Así como cuando oímos la canción más sublime, la danza más viva, la escena más conmovedora, la pintura más vibrante, justo así.) 

 Si me tocara escoger una cosa favorita de las luchas feministas a lo largo de toda la historia, sin dudarlo ni un segundo diría que es esa estrecha relación que siempre han tenido con el arte, porque nuestra forma de ver la existencia y de pelear por ella, en cualquier contexto, dentro de cualquier opresión, desde cualquier trinchera, se expresa desde la más profunda humanidad, desde ese lenguaje que rompe la razón impuesta, porque siempre ha construido símbolos que nos afloran el sentir/pensar, porque nos la rebuscamos para que el espíritu celebre ese camino hacia la dignidad.

 Rebeca González

a.rebecagonzalez.v@gmail.com

 

Rebeca, actriz, estudiante de sociología y Secretaria de Cultura de AEU de la Universidad de San Carlos de Guatemala. Actualmente se dedica a la producción junto a la Asociación Las Poderosas Teatro, en donde a través de la investigación y la creación teatral, proponen contribuir a que más mujeres se atrevan a oponerse a las violencias a las que todas estamos expuestas.

Ser mujer, ser artista, ser mujer y artista. Dos cosas difíciles.

El arte en Guatemala está dando un giro, está dando pasos firmes en sus discursos, en sus historias, en sus personajes y en sus creadores y creadoras. Hay una larga lista y estoy segura qué me faltarán muchas más por mencionar, pero si hacemos un recuento rápido… podemos empezar hablando por La llorona, una película que visibiliza a las mujeres más valientes de este país, el caso Sepur Zarco, interpretada por la actriz María Mercedes Coroy.

Nuestras Madres, es otra película que retrata la lucha de muchas mujeres y la búsqueda de sus desaparecidos, la producción estuvo a cargo de Pamela Guinea.

Pólvora en el corazón de Camila Urritia, otra película premiada que también cuenta con un Colón de plata a mejor actriz para sus protagonistas Vanessa Hernández y Andrea Henry. Magdalena Morales, actriz y directora que está en Nueva York presentando la obra de teatro Construyendo el muro. Mais Yela, actriz, se encuentra en Europa con la obra El Búho, Amanda Samayoa (Coco) o MC Suina, actriz y rapera, tiene varios trabajos teatrales en movimiento, un monologo en proceso de creación y un nuevo disco con mucha fuerza con una serie de videoclips con varias de sus rolas.

Gabriela Bolten, tiene una voz increíblemente poderosa que usa junto a su pensamiento crítico para tirar rimas, también es bailarina de flamenco.

Camila Camerlengo, actriz y psicóloga gestáltica, estuvo presentando un monologo realmente necesario, sobre el miedo, Guerra… ojalá hayan podido verlo.

Flora Méndez, directora y actriz. Actualmente tiene la puesta en escena Animas, que se ha presentado en festivales fuera del país y ahora se está presentando en Guatemala.

Patricia Orantes, directora y actriz que estuvo dirigiendo el Laboratorio de Artes Landivar y ahora actuando en la obra máscaras, Mercy Fuentes, actriz y directora. Fue directora de la Escuela Superior de Arte y ahora del Laboratorio Artes Landivar, Raysa Morales, Cecilia Porras, Alejandra Garavito, Tonibell, Tania Morales, Delia Cumez, Ketzalí Pérez, Karen Martínez, María Telón, Dominique Hunziker, Rebeca Lane, Sara Curruchich, Vania Vargas, Regina Galindo, Ana Bustamante, Anais Taracena, Evelyn Price, Mariam Arenas, Claudia Chinchilla, Margarita Kenefic, Lenina García, Rosa Chavez, Vanessa Rivera, Teresa Jimenez, Negma Coy, Pamela Symphony, Mercedes Blanco, Victoria Zuleta… la lista sigue, por ahora nombre a 41 mujeres artistas, 41 mujeres con trabajos artísticos admirables, cada una desde su rama generando discursos necesarios y aportando desde sus territorios.

Gracias a todas las mujeres que, desde el arte, generan lazos, abren diálogos, sanan heridas, conmueven, abrazan, sostienen, empujan, levantan… Este es un pequeño homenaje para las que nos faltan, para las que vendrán después, para las que están descubriendo en el arte un camino y para las que están hoy día haciendo de su trabajo un ejemplo, una lucha, un discurso, un refugio para todas nosotras.

 

Ana Lucía Ponciano

a.luciaponciano@gmail.com

 

 

 

Analu, actriz y productora de teatro y cine. Actualmente imparte clases de actuación en la Escuela de Cine, Casa Comal, estará participando en el Festival Internacional de Cine de Costa Rica, en un taller de desarrollo para un largo documental y será asistente de efectos especiales y maquillaje para una película en El Salvador.

En Xela este mes se esta realizando el Festival Ixkik’, un festival multidisciplinario de arte de mujeres que el Teatro Municipal de Quetzaltenango desde el año 2018, a pesar del escaso apoyo que la Municipalidad le brinda. Este movimiento cultural y artístico busca reivindicar la lucha histórica y presente de las mujeres con el fin de promover el desarrollo de conciencia en torno a los derechos de las mujeres, con la Iniciativa de Vanesa Rivera, quien en ese momento era la directora del Teatro Municipal de Quetzaltenango. Durante las ediciones de este festival se han llevado a cabo actividades en donde se comparten espacios de reflexión, arte, crítica e historia.

Con el objetivo claro de descentralizar el arte del casco urbano de Quetzaltenango, en alianza con TECHO-Guatemala, la inauguración de cada festival se lleva a cabo fuera de las instalaciones del Teatro, en la primera edición se realizó en el Centro Universitario de Occidente con un espacio de diálogo con los estudiantes de Trabajo Social con relación a temas de igualdad de género, nuevas feminidades y nuevas masculinidades, fomentando el reconocimiento de problemas sociales a través de espacios académicos, en la segunda edición fue en la comunidad de Xepiacul en Santa Catarina Ixtahuacan con artes escénicas y una exposición fotográfica de mujeres de esa misma comunidad, este año la apertura será en Casa de las Artes de Coatepeque con una exposición del Colectivo Niñas Furia en memoria de las 56 niñas del Hogar Seguro, Virgen de la Asunción, que murieron calcinadas por la negligencia de un Estado ineficiente.

Ixkik es un festival artístico que visibiliza la experiencia de ser mujer, en un contexto y dentro de un sistema patriarcal que transgrede la dignidad, abriendo una plataforma para artistas emergentes, música, poesía, teatro y resistencia.  Abriendo camino, desde el arte a la mujer contemporánea con el fin de reivindicar su papel histórico como actora del desarrollo social, económico y político.

Sigamos escribiendo y resignificando nuestra historia a través del arte, abriendo nuevos territorios ideológicos y culturales que nos permitan el reconocimiento, en pie de igualdad.

Daniela González,

danug88@gmail.com

 

 

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